Desde que comenzase la guerra entre Irán y EEUU a comienzos de marzo, el cierre del Estrecho de Ormuz ha sido la principal preocupación, desde el punto de vista económico, dado que por ese estrecho pasa la mayor parte del petróleo mundial, así como otras materias primas, como los fertilizantes, que afectan de forma inmediata en el sector primario.

Como sabemos, desde hace algo más de una semana, el Estrecho de Ormuz está totalmente abierto, mientras continúan las negociaciones finales entre Irán y EEUU, en los 60 días que se han dado de plazo. La primera consecuencia ha sido la caída del barril de petróleo brent en Europa a los 70 dólares, lo que supone niveles anteriores a la crisis. Desde los máximos marcados en torno a los 120 dólares, supone una caída del 41% en el precio, durante el mes de junio, la caída ha sido de un 21,47%. No obstante, si lo analizamos desde el 31 de diciembre de 2025, tenemos que decir que aún está en torno a un 20% por encima, dado que se situaba en 60,85 dólares. Las previsiones apuntan a que, con el aumento de producción anunciado por emiratos árabes, el petróleo pueda bajar a los 60 dólares e incluso por debajo.
Esta realidad, así como el buen comportamiento de las economías, en general, con la americana en cabeza, seguida por la Zona Euro, que está mejorando tanto en el sector manufacturero como en el de servicios, hace que los bancos centrales no tengan necesidad de aumentar los tipos de interés, algo que tenía al mercado en alerta.
En la cumbre organizada por el Banco Central Europeo en Portugal, la presidenta del BCE ha afirmado claramente que no tienen intención de seguir subiendo tipos, tras el 0,25% que subieron en mayo hasta el 2,25%, porque ven la inflación moderándose, tal y como hemos conocido esta semana, que ha bajado hasta el 2,8%. España no está entre esos privilegiados, dado que mantiene la inflación en el 3,2%. Por su parte, el presidente de la Reserva Federal Americana, ha dejado también claro que no tiene intención de subir tipos de interés, dado que también ven la inflación mejorando.
Mientras tanto los mercados de bonos están mejorando, al no tener nuevas subidas de tipos. El sector tecnológico que ha estado marcando máximos, están siendo relevado en atracción de capital por otros sectores menos favorecidos y con valoraciones más atractivas, como puede ser el farmacéutico.
María Jesús Soto
Directora El Inversor Inquieto