Tal y como se esperaba, la Reserva Federal ha pausado la senda de subidas de tipos en su primera reunión de 2026. El rango objetivo de los fondos de la Fed se mantiene así en el 3,5–3,75%.

Para Dan Siluk, responsable de Global Short Duration & Liquidity de Janus Henderson, es un reflejo dela confianza de la Fed en la reciente estabilización del mercado laboral y el reconocimiento de una actividad económica más sólida. “Aunque el Comité sigue considerando que la inflación es “algo elevada”, el tono del comunicado sugiere que no existe urgencia por volver a recortar los tipos en el corto plazo”, explica.
Para Christian Scherrmann, economista de DWS para EE.UU., es una pausa dovish: “La contratación sigue siendo débil, pero el desempleo permanece en niveles relativamente bajos, cercanos a nuestra estimación de pleno empleo”. Es la lectura que también daPaolo Zanghieri, economista sénior en Generali AM, parte de Generali Investments. En su opinión, el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC) se mostró significativamente más optimista sobre las perspectivas de crecimiento. El comunicado de prensa destacó una fuerte mejora en los datos de actividad, lo que sugiere que el comité está menos preocupado por un posible deterioro adicional del mercado laboral.
Asimismo, sigue reinando la datodependencia. Como bien señalaMax Stainton, estratega Senior de Macroeconomía Global en Fidelity International, en la rueda de prensa, Powell insistió en que el FOMC se encuentra “bien posicionado”, señalando que el comité pretende dejar que “los datos marquen el camino”. “Esta paciencia a la espera de más evidencia probablemente sea mayor ahora que hace seis semanas, con unas cifras que hasta el momento encajan en el escenario base de la Fed: riesgos de desempleo contenidos y continuidad del proceso de desinflación”, interpreta Stainton.
Un 2026 con los tipos en pausa
Tras tres reuniones consecutivas de bajadas de tipos en el último trimestre de 2025, ahora las perspectivas del mercado es que en la primera mitad de 2026 habrá poco movimiento en la política monetaria estadounidense.Kay Haigh, global co-head de Fixed Income and Liquidity Solutions de Goldman Sachs AM, ve probable quela Fed se mantenga en una pausa prolongada, ya que la solidez de los datos de actividad y las señales de estabilización del mercado laboral apuntan a una escasa necesidad de aplicar nuevos recortes preventivos. “No hay sensación de urgencia”, apunta tambiénTiffany Wilding, economista en PIMCO.PIMCO espera que la Fed permanezca en pausahasta finales de este año, cuando es probable que se reanuden los recortes de tipos
No obstante, Haigh cree queel proceso de relajación se reanudará más adelante en el año, a medida que una moderación de la inflación permita dos recortes adicionales de normalización que sitúen los tipos en los niveles que el miembro mediano del FOMC considera neutrales.
¿La última bajada de tipos de Jerome Powell?
Es posible que el recorte de tipos de la cita de diciembre de 2025 fuese la última bajada de todo el mandato de Jerome Powell al frente de la Fed. Al menos es el escenario que barajan tanto la senda que descuenta el mercado como el consenso de las gestoras internacionales. Así, expertos como Stainton, de Fidelity, o Zanghieri, de Generali AM, prevén queun nuevo ciclo de relajación monetaria se inicie cuando se nombre a un nuevo presidente de la Fed en mayo. A partir de entonces, Stainton se desmarca del consenso y vaticina tres recortes en la segunda mitad del año, casi dos más de lo que descuenta actualmente el mercado para ese periodo.
Respecto a los matices de cuántas y cuándo serán las escasas subidas de tipos de 2026 hay menos consenso. Otras casas, como Vanguard anticipan un único recorte de tipos por parte de la Fed en 2026, en la primera mitad del año. La visión de Vanguard es ligeramente menos acomodaticia de lo que descuentan a día de hoy los mercados: aproximadamente dos bajadas de 25 puntos básicos, lo que situaría el tipo oficial en línea con la actual estimación de la Fed sobre el tipo neutral. “Prevemos que las condiciones económicas sigan siendo algo irregulares a comienzos de año, a medida que el mercado laboral continúa estabilizándose y persisten las presiones inflacionistas, incluidas las derivadas del traslado de los aranceles a los precios al consumo. En la segunda mitad del año, esperamos un impulso al crecimiento procedente de la política fiscal, la continuidad de la inversión en capital y la mejora del mercado laboral, factores que deberían reducir la necesidad de un mayor relajamiento de la política monetaria”, argumentan.
El relevo de Powell: la nueva narrativa
De la reunión de enero,Jean Boivin, responsable del BlackRock Investment Institute, se llevaría tres mensajes:
- Uno, que el comunicado de la Fed adoptó un tono más hawkish al eliminar las referencias a los riesgos a la baja para el empleo y que Powell hablase de una inflación más persistente.
- Dos, este giro más restrictivo en el tono no altera de forma sustancial el mensaje de fondo, incluso a pesar de los dos votos disidentes a favor de un recorte de tipos. La valoración del mercado sobre futuras bajadas de tipos por parte de la Fed apenas cambió: se siguen descontando dos recortes de 25 puntos básicos a lo largo del año, aunque el primero no está plenamente incorporado en precios hasta julio.
- Y tres, que en esta fase los comunicados de la Fed quedan eclipsados por el previsible anuncio, a corto plazo, de un nuevo candidato a presidir la Reserva Federal que sustituya a Powell en mayo.
Y en este último punto coinciden varias voces, que ha quedado constatado en la cita de enero es queel relevo en la Fed dominará el discurso de los mercados casi más que las propias decisiones monetarias en esta primera mitad de año.
Expertos como Valentin Bissat, economista jefe y estratega Senior de Mirabaud AM, ven muy posible que Donald Trump intente influir en los tipos a corto plazo presionando a la Reserva Federal para que los baje. “Esta estrategia podría salir mal: si nombra a alguien de confianza para sustituir a Jerome Powell como presidente de la Fed en abril, los mercados podrían temer una postura más tolerante con la inflación y pedir una prima de riesgo más alta, lo que haría subir los tipos a largo plazo”, analiza Bissat.
Implicaciones para los activos
No todas las gestoras se muestran tan optimistas. Antes de la reunión, las carteras de Robeco mantenían una posición en términos generales neutral en duración en Estados Unidos, pero con una sobreponderación en los treasuries a dos-cinco años frente a los vencimientos a siete-diez años. “Esta postura refleja nuestra opinión de que las primas por rentabilidad real y por riesgo de inflación en los tramos más largos de la curva siguen siendo demasiado bajas, especialmente en un contexto de presión política persistente sobre la Fed y de un panorama fiscal que continúa siendo preocupante”, explica Martin van Vliet, Investment Strategist de Robeco.