La probabilidad de un nuevo shutdown de gobierno federal en EE. UU. se ha disparado del 8% al 80% en apenas días, y los acontecimientos políticos empiezan a darle forma real a ese escenario.

Sí, me temo que el Congreso USA avanza peligrosamente hacia un nuevo cierre del gobierno federal ya la próxima semana (si este viernes no hay un acercamiento entre las partessobre financiación). ¿Déjà vu? Bueno. Últimamente, en Washington el calendario avanza, pero el guion siempre es el mismo. Uno muy lamentable, por cierto.
¿Qué ha cambiado para que esto ocurra?
La decisión de los demócratas del Senado de bloquear la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). ¿El detonante? La muerte de un ciudadano de Minneapolis durante una operación de agentes federales, lo que ha llevado a los demócratas a retirar su apoyo a cualquier paquete presupuestario que incluya fondos para: ICE, Border Patrol, y el propio DHS (Dept. of Homeland Security, que controla seguridad interior y ciberseguridad). Chuck Schumer, líder de los demócratas en el Senado, ha sido explícito: no habrá votos demócratas mientras estos cuerpos de seguridad estén incluidos. Ahí es nada.
¿Por qué el riesgo es ahora tan elevado?
Como saben, los republicanos necesitan votos demócratas para superar el umbral de 60 votos en el Senado (ahora tienen solo 53). Así que, sin el apoyo de al menos 7 senadores demócratas el paquete de financiación para agencias como el Pentágono y otros cuerpos de seguridad nacional no va a avanzar.
El tiempo es ahora crucial. La financiación temporal aprobada in extremis en noviembre para poner fin al shutdown anterior (el más largo de la historia de los EUA), expira este viernes a medianoche; y sin los votos demócratas este viernes, más del 75% del gasto discrecional federal quedaría sin respaldo presupuestario de nuevo, incluyendo el Pentágono.
El factor que agrava el escenario es que el Senado permanece paralizado por una gran tormenta invernal, sin actividad legislativa (ni discusiones, ni votaciones) hasta, como mínimo, el martes. Eso reduce drásticamente el margen de negociación justo cuando el reloj corre en contra.
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Alex Fusté
Economista Jefe de Andbank