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Martes, 27 de Febrero de 2024

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Cotizaciones

Cómo usar las pérdidas de la inversión de 2022 en la declaración de la renta para pagar menos a Hacienda

El Gobierno subió en enero los impuestos en el IRPF a las ganancias del ahorro más altas, pero esta alza no se aplicará hasta la siguiente campaña. La clave para bajar la factura fiscal está en la compensación entre variaciones patrimoniales y rendimientos del mobiliario

Cómo usar las pérdidas de la inversión de 2022 en la declaración de la renta para pagar menos a Hacienda

2022 fue un año para olvidar tanto para los inversores de renta variable como, sobre todo, para los de renta fija. Los datos de Inverco muestran que los fondos de renta variable europea perdieron el 10,8%, los de renta fija europeos a largo plazo, menos acostumbrados a soportar este tipo de variaciones, el 8,1%. No obstante, hasta las malas noticias tienen un lado positivo. Las pérdidas de un mal 2022 en los mercados pueden servir para compensar la factura fiscal derivada de las inversiones, no solo en esta campaña de la renta, sino también, en las de los cuatro ejercicios fiscales venideros.

En cuánto se debe pagar al fisco por las inversiones influyen, obviamente, dos variables. Lo bien que se hayan dado las cosas y los tipos aplicables que fija el Gobierno. En enero de este año se aprobó una subida del tipo de las ganancias del ahorro que se aplicará sobre los tramos más altos. Esta alza, que no impactará sobre la presente campaña de la renta, sino sobre la del año que viene, elevará hasta el 28% desde el 26% actual lo que se deberá abonar si se han obtenido más de 300.000 euros de ingresos procedentes de inversiones. Para la inmensa mayoría de los inversores estos tipos aplicables permanecerán inalterados.


Futura subida de impuestos al margen, en la presente campaña de la renta los tipos aplicables al ahorro quedan como se refleja en la siguiente tabla.

Cuánto cobrará Hacienda por el ahorro en la campaña de 2022
CANTIDAD DE DINERO OBTENIDO                        TIPO APLICABLE
Primeros 6.000 euros                                                         19% 
De 6.001 a 50.000 euros                                                    21
%

De 50.001 a 200.000 euros                                                23%

De 200.000 euros en adelante                                           26%

Estos tipos son los que rigen en la base imponible del ahorro. Es decir, la partida de la declaración que está conformada por la suma de las ganancias o pérdidas patrimoniales y de los rendimientos del capital mobiliario.

Por ganancias o pérdidas patrimoniales se entiende, entre otros, aquel dinero obtenido de la venta de inmuebles, automóviles, de acciones, ETFs, opciones, futuros, warrants, criptomonedas y de fondos de inversión. Mientras, dentro del rendimiento del capital mobiliario, se engloba lo ganado en cuentas corrientes y depósitos, los dividendos de acciones, los cupones de bonos; el resultado de transmitir o amortizar títulos de renta fija y otros productos estructurados, así como seguros de vida o invalidez.

Compensación dentro de la misma categoría

La forma de compensar las pérdidas en la inversión es la siguiente. En primer lugar, se calcula el balance de las operaciones dentro de cada propia categoría (o ganancias patrimoniales o rendimientos mobiliarios).

Un ejemplo. Un contribuyente compró 100 acciones a un euro cada una y posteriormente las vendió a 2 euros, por lo tanto, su ganancia patrimonial sería de 100 euros.

Si no hizo ninguna otra inversión en todo el año, este contribuyente tendría que pagar 19 euros en concepto de impuesto sobre el ahorro, con lo que dispondría de 181 euros.

En el caso de que ese mismo contribuyente hubiese pagado 200 euros por una criptomoneda y después la hubiera vendido a 100 euros, la pérdida a raíz del criptoactivo compensaría su ganancia por la venta de acciones, con lo que el saldo de ganancias o pérdidas patrimoniales quedaría en 0 euros y no tendría que pagar nada a Hacienda por este concepto.

Es importante tener en cuenta que dentro de ganancias patrimoniales no solo se incluyen activos puramente financieros, sino también, estaría dentro el dinero que se gana al vender un coche o una vivienda. Este sistema de compensación se aplica a todos los conceptos de la categoría, por lo que, un inversor que haya soportado duras pérdidas en Bolsa puede compensar las ganancias que haya tenido con la venta de una vivienda o de su vehículo.

Así es como funciona la compensación dentro de las dos categorías que conforman la base del ahorro, pero también se pueden compensar -en parte, solo hasta un máximo del 25%- entre ambas.

Compensación entre las distintas categorías del ahorro

Si tras hacer los ajustes pertinentes en la categoría de ganancias o pérdidas patrimoniales predominan las segundas y el saldo es negativo, entonces pueden emplearse para rebajar lo ganado con los dividendos o con la renta fija, (dos elementos considerados dentro de la partida de rendimientos del mobiliario) con un máximo del 25%. Este mecanismo de compensación también funciona en el sentido opuesto, permitiendo compensar las ganancias patrimoniales con los rendimientos negativos del mobiliario.

Un nuevo ejemplo de cómo funciona la compensación de las pérdidas en este caso.

Un comprador de letras del Tesoro ha ganado 1.000 euros gracias a ellas (rendimiento del mobiliario). Por otro lado, ha perdido 1.000 euros al vender unas acciones (ganancia o pérdida patrimonial). Este inversor decide rebajar su factura fiscal todo lo posible, con lo que compensa el 25% de lo ganado con las letras usando sus pérdidas en la Bolsa.

Gracias a haber usado las pérdidas de las acciones, este comprador de letras tiene que pagar 142,5 euros en vez de los 190 euros que tendría que haber desembolsado de no haberlo aplicado.

Al haber usado solo el 25% de las pérdidas para compensar, todavía le quedan 750 euros que pueden servirle para rebajar la factura fiscal en las siguientes cuatro campañas de la Renta.

A la hora de compensar pérdidas en los siguientes ejercicios, la condición es que primero se usen en su propia categoría. Es decir, si son pérdidas patrimoniales, que primero compensen las ganancias patrimoniales y, si se da el caso, posteriormente los rendimientos del capital mobiliario. De este modo, las fuertes pérdidas de 2022 pueden aliviar la factura fiscal de los próximos años.

Además de compensar pérdidas y ganancias, si se invierte a través de fondos de inversión, también es posible aplazar el pago de los impuestos. El equipo de Asesoramiento Patrimonial de Abante Asesores recuerda que los fondos de inversión únicamente tributan cuando se produce el reembolso y nunca cuando se hace un traspaso de dinero de un fondo a otro cumpliendo ciertos requisitos. “Esto permite diferir el pago del impuesto y cambiar de estrategia siempre que el inversor quiera sin tener que pasar por Hacienda”, valoran.

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