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Martes, 30 de Noviembre de 2021

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Cotizaciones

Dilemas para los inversores

La vuelta la cole ha sido más accidentada de lo inicialmente prevista, para las economías en general y para los mercados financieros por extensión, lo que está provocando temores y dilemas en muchos inversores.

Dilemas para los inversores

Desde abril de 2020, cuando las economías mundiales permanecían cerradas por la pandemia, los mercados financieros han vivido una edad dorada, con subidas excepcionalmente llamativas. Pocos han sido los meses con recortes en las carteras de los inversores.

La decisión coordinada de los bancos centrales de “fabricar todo el dinero que fuese necesario” hasta que las economías volviesen a recuperarse y actuar con normalidad, ha supuesto la mayor inyección de liquidez que se recuerda, después de la que vivimos en 2008, tras la crisis financiero provocada por las hipotecas basura en EEUU.

Como bien sabemos, la liquidez es la gasolina para los activos financieros, de ahí que los principales índices bursátiles del mundo hayan marcado máximos históricos, al tiempo que hemos visto los mínimos para las rentabilidades de los activos de renta fija. El capital riesgo, las criptomonedas y algunas materias primas, también se han visto muy favorecidas por el viento de cola de la liquidez.

Ahora que toca volver a la normalidad, primero dejando de fabricar dinero y segundo retirando la liquidez, la volatilidad ha llegado al mercado para quedarse e ir en aumento, a medida que se acerque la fecha en la que los tipos de interés tengan fecha para empezar a subir.

La subida de los precios, el colapso en la energía y los cuellos de botella, son las primeras consecuencias de la vuelta a la normalidad, tras el parón de las economías y el proceso de transición energética en el que estamos inmersos.

Los inversores, cada vez escuchan más opiniones alarmistas, respecto a lo que se avecina para los mercados financieros. Los inversores se encuentran con el primer dilema, que es hacer caso a esas opiniones o dejarlas a un lado. Lo que la experiencia nos demuestra es que cuando el río suena, agua lleva, por tanto debemos prestar algo de atención al cambio que se va a ir imponiendo. Sin duda a quienes hay que escuchar es a los profesionales rigurosos, que fundamentan sus opiniones y no buscan apelar a las emociones de los inversores, sino a la racionalidad.

Teniendo en cuenta la realidad de los cambios que ya han comenzado, el segundo de los dilemas lo tienen en que hacer con sus carteras de inversión. Este segundo dilema, deberían resolverlo de la mano de los asesores financieros o banqueros privados independientes, experimentados y de prestigio, para ayudarles a recabar la información que les permita tomar decisiones. ¿Ha llegado el momento de rebalancear las carteras y reducir riesgo¿ ¿Cuáles son los activos más apropiados para refugiarse, cuando la renta fija es un activo de alto riesgo, en la mayoría de los casos? ¿Cuánta liquidez deben tener los inversores para hacer frente a sus necesidades¿ ¿Qué planificación fiscal es la más apropiada, teniendo en cuenta el enorme impacto que tiene en los patrimonios el aumento constante de impuestos?

Como vemos, muchas preguntas y dilemas para los inversores, que deben dedicar tiempo a informarse de forma rigurosa, al tiempo que se forman, para poder entender las estrategias más apropiadas para sus patrimonios.

Las respuestas deben ser individuales para cada persona, en base a sus preferencias, experiencia, necesidades y expectativas.

El letargo ha terminado y toca estar muy atento a lo que sucede y se avecina.

María Jesús Soto
Directora El Inversor Inquieto

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