El 6 de abril, EE.UU. anunció importantes sanciones contra siete oligarcas rusos,
las 12 empresas que controlan y 17 funcionarios rusos en represalia por la
“actividad maliciosa” de Rusia, como su presunta influencia en las elecciones
estadounidenses de 2016 y sus intervenciones en Siria y Crimea.

La decisión está pensada para perjudicar a aquellos que poseen estrechos vínculos con el Kremlin y el presidente Putin. A consecuencia de ello, los activos rusos cayeron con fuerza y ahora los inversores demandan una prima de riesgo más alta, aunque actualmente esta es pequeña comparada con la crisis entre Rusia y Ucrania en 2014/2015. En estos momentos, las perspectivas fundamentales de las empresas rusas son menos importantes que su estructura de propiedad.
Ampliar Noticia
Fidelity